El autor inicia su exposición señalando que gran parte de los instructivos que se encuentran en internet son contrarios a lo que él considera como principios básicos. De ellos, destaca tres:
Coincido plenamente con el punto de vista de Merril, pues es mediante la puesta en práctica como podemos evidenciar que lo aprendido ha sido asimilado completamente, y no mediante evaluaciones que únicamente evalúan la buena (o mala) memoria del alumno. Además, la verdadera motivación debería consistir en la comprobación de parte del aprendiz que después de su capacitación podrá ser capaz de llevar a cabo aquella tarea que antes le resultaba imposible. Recién entonces podremos estar seguros de un verdadero aprendizaje. Por lo tanto las evaluaciones deberán siempre estar ligadas a situaciones de la vida real a las que el alumno se enfrentará luego, y que sabrá entonces resolverlas gracias a su nuevo aprendizaje.